La Policía Metropolitana impuso fuertes restricciones a una marcha estudiantil propalestina celebrada en el aniversario de los ataques de Hamás. Hubo choques con contramanifestantes y once arrestos en distintos incidentes.
El Ministerio israelí de Asuntos de la Diáspora cifra en 75 las movilizaciones previstas para el 7 de octubre. España suma 40 actos en el periodo del 1 al 14 de octubre. El debate no está solo en el derecho a protestar, sino también en la fecha elegida.
Doce meses después del acuerdo que liberó a rehenes y prisioneros, Israel mantiene presencia militar sobre buena parte de Gaza, Hamas no ha sido desarmado y la reconstrucción apenas ha comenzado. Más de 1,2 millones de personas siguen en inseguridad alimentaria aguda.
Fadi F. H. Elhusseini presentó ayer, 14 de septiembre, sus Cartas Credenciales ante el Rey en el Palacio Real. El acto no supone un nuevo reconocimiento de Palestina —España lo hizo en 2024—, pero consolida ante la Jefatura del Estado la plena representación diplomática palestina en Madrid mientras la relación entre el Gobierno español e Israel atraviesa uno de sus momentos más tensos.
El comercio de bienes entre Estados Unidos y Marruecos creció alrededor de un 37% entre 2022 y 2025 mientras el intercambio estadounidense con España retrocedía cerca de un 4%. Pero la tendencia va mucho más allá del comercio: Washington es el principal proveedor militar de Rabat, China ha entrado en drones, defensa aérea e industria ligada a los nuevos corredores portuarios, y Rusia mantiene una asociación estratégica que en 2025 volvió a ampliarse. Irán, en cambio, no es un cuarto socio de Marruecos: Rabat rompió relaciones con Teherán en 2018 y lo acusa de haber apoyado al Polisario a través de Hizbulá. El resultado es un Marruecos que maximiza autonomía entre potencias mientras el Estrecho se convierte en un espacio de competencia militar, logística, tecnológica y política.